Peligros de la compra de enlaces

La compra de enlaces consiste en una técnica que tiene por finalidad mejorar el valor de PageRank de un website mediante la contratación de enlaces que apunten hacia ese sitio web.

Compra de enlaces para modificar el PR

El principal de los  peligros de la compra de enlaces, radica en que Google (y otros buscadores) considera que esa práctica va en contravía de las directrices para webmasters de su compañía y, por ende, la penaliza.

Con el fin de seguir una metodología que permita una mejor comprensión del tema por parte del lector, veremos que son las directrices de Google para webmasters, en primer término.

Las directrices de google para webmasters

Si seguimos las directrices de Google, le ayudaremos a buscar, indexar y a clasificar nuestro sitio web.

Para quienes decidan no acatarlas, la mejor opción será revisar las directrices de calidad en las que se describen algunas de las prácticas ilícitas, que pueden traer consecuencias funestas.

Entre estas consecuencias, tenemos la posibilidad de que se elimine completamente un sitio web del índice de Google. Si esto sucede, nuestro website quedará en el más completo anonimato.

Ya vamos comprendiendo, entonces, algunos de los peligros de la compra de enlaces, dado que esta práctica misma es considerada por Google como ilícita.

Otra acción que podría emprender el más importante de los buscadores por la infracción de las directrices de calidad, consiste en la aplicación de una acción antispam manual o algorítmica.

Si a un sitio se le ha aplicado la referida acción antispam, será muy posible que ya no aparezca en los resultados de Google ni en los partners de este buscador.

En lo que respecta a las directrices de diseño y contenido, Google es claro en cuanto a que una página debe tener un número razonable de enlaces  desde y hacia el sitio web.

Así, evitaremos los  peligros de la compra de enlaces.

Retomando el tema de las directrices de calidad, debemos tener en cuenta que estas abarcan las maneras más comunes de comportamiento engañoso o manipulador.

Ahora, es claro que Google puede adoptar medidas, además, contra otras prácticas fraudulentas no especificadas expresamente. Tal es el caso de la compra de enlaces hacia un sitio web.

No es recomendable asumir que, por el hecho de que Google no incluya una técnica engañosa expresamente en sus directrices, apruebe este tipo de procedimientos.

Los principios básicos de las directrices de calidad y los  peligros de la compra de enlaces

Un principio fundamental de Google, consiste en la recomendación de crear (y alimentar) páginas para los usuario y no para los motores de búsqueda.

El gran universo de usuarios requiere, fundamentalmente, de calidad en los contenidos. Esa es la razón de ser de internet.

Pero, generar un tráfico forzado mediante la compra de enlaces, no ayuda en nada para los propósitos que acabamos de citar.

Otro de los principios fundamentales de las directrices de calidad de Google, indica la necesidad de no engañar al usuario. Para ilustrar lo dicho, veamos un ejemplo.

Si un usuario accede a un sitio web con un alto (o, por lo menos, medio) nivel de tráfico, porque ese website goza de un buen posicionamiento SEO, en busca de “la historia del reloj digital”, se encontrará con un contenido posiblemente satisfactorio.

Pero, si en esa página se encuentra con un enlace hacia un website pobre en ese tipo de contenido, se sentirá engañado, al cabo que perderá uno de los recursos más valiosos: el tiempo.

Otro de los principios básicos de las directrices de calidad de Google, consiste en no acudir a trucos para que el motor de búsqueda mejore la clasificación del sitio.

Otro de los  peligros de la compra de enlaces, se puede observar en una directriz específica de calidad, según la cual se deben evitar técnicas como la participación en esquemas de enlaces y los redireccionamientos engañosos.

La compra de enlaces para modificar el page-rank

Una de las técnicas más óptimas para mejorar el posicionamiento web, es el proceso de gestión de enlaces o “linkbuilding”.

Para ser más claros y explícitos, digamos que los enlaces que salen desde nuestra página hacia otros websites, podrían restarle valor a nuestro sitio (dependiendo de cómo se haga, por supuesto).

Pero, cuando los enlaces entran hacia nuestra página desde otro u otros sitios, ésta aumenta de valor. Es apenas lógico, dado que si alguien te vincula es porque valora tus contenidos.

Esto, a su vez, es valorado igualmente de manera positiva por parte de los buscadores. Ahora, otro factor a tener en cuenta es la importancia de los sitios que nos enlazan.

Mientras más relevante sea la página que nos enlaza, mayor y mejor será la repercusión del enlace mismo. Pero, sucede que los buscadores (especialmente Google) pretenden que el posicionamiento de los sitios web, se lo más natural posible.

Sin embargo, cuando se desean comprar enlaces importantes por un precio igualmente importante, el posicionamiento web será forzado y artificial.

Los  peligros de la compra de enlaces aumentan en la medida en que una web de reciente creación pase de uno o dos enlaces, a 80 o 90 en poco tiempo.

Este aumento jamás podrá ser natural, ni aun tratándose de un website de enorme calidad e interés para la comunidad de usuarios de internet. Es cuestión de simple lógica elemental.

Siempre que se trate del SEO, se debe ir de a pocos, esto es, de manera lenta pero segura.

En la medida en que generemos más cantidad y calidad de contenidos de valor, la misma red se encargará de que los demás sitios nos enlacen de a pocos.

Se trata de algo así, como de una “bondadosa mano invisible” que nos conduce lentamente hacia el posicionamiento en la red.

Si un sitio de la envergadura de Wikipedia, por ejemplo, nos enlaza, estaremos camino al éxito rotundo.

Pero si, en sentido contrario, nos involucramos en las “granjas de enlaces”, en la compraventa de los mismos, en la compra de directorios y prácticas similares, podríamos desaparecer de los motores de búsqueda.

Para terminar, digamos que los peligros de la compra de enlaces se maximizan si llegamos al casi que descarado extremo de comprar enlaces a sitios web cuyas temáticas poco o nada tienen que ver con los contenidos de nuestro sitio web.

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